INCORPORA

factor antropológico

A TU PROCESO

    Daniel Pastrana

    Hace 20 años inicié mi contacto vital con la salud laboral, y desde entonces me quedé “enganchado”  a una de las premisas inevitables que dentro del mundo del trabajo goza de estatus de ubicuidad: las personas. Hasta que consigamos sustituirles, los seres humanos siguen haciendo y deshaciendo, y lo hacen en contextos plurales, complejos, en sistemas sociales que sigo interesado en desentrañar.
    No hay nada como más elasticidad que las gentes, con mayor grado de diversidad y resistencia, con mayor grado de adaptabilidad, pero también con mayores niveles de incompetencia y oposición, con mayores dificultades y obstáculos, y ese es el reto: comprender que las organizaciones son personas, y que las personas somos excelentes y ufanos, sentimentales y recios…y emocionales y emocionantes. Por eso, en cualquier acción cuyo producto sea la cultura social, donde intervengan personas, por ende, las emociones, los sentimientos, son ineludibles, pero son además predictivos de éxito; quién tenga experiencia en ellas, está sin duda más cerca de la comprensión.